7 de març de 2015

SOMNIS NOCTURNS D'HIVERN

A veces la mejor opción para no quedarse en casa es proponer una locura. 
Los horarios que teníamos previstos para nuestra salida esta semana se acaban de ir al traste por razones ajenas a nuestra voluntad, pero Luis propone dejarse ir por la circunstancia sin renunciar a nuestra salida.
Dicha propuesto, recogida sin dudas por mi parte nos sitúa más allá de la medianoche en la carretera de Saldes con unas magníficas vistas nocturnas del pueblo en silencio custodiado desde las alturas por el Pedraforca. 


Llevamos una semana de altísimas temperaturas que han hecho estragos en las reservas de nieve y hielo de toda la zona. Sabemos que hielo hay por una piada en infohielo de ayer mismo; pero esto parece que está tocando a su fin. En el desvío hacia Saldes el termómetro llega a los 0ºC, pero a medida que ascendemos, también lo hace el mercurio alcanzando la impresionante temperatura de 8ºC positivos en el mirador de Gresolet.
NO HACE FRÍO
(sin frío no hay hielo)
Son las 2:30 a.m.



La tranquilidad y silencio nocturnos sólo se ven perturbados por el ulular de un búho solitario que nos acompañará hasta el alba.



Las cataratas muestran su más precaria imagen.
Cascada del Curset.


La Sense Nom tiene una entrada que chorrea por ambos lados, con un hielo muy húmedo y una verticalidad inusual.



Con el primer resalte de la Sense Nom.


La parte baja de la Cascada de l'Arbret ha perdido mucho grosor desde hace dos semanas que la escalamos.


Más adelante, habiendo atravesado más de una pista de patinaje (hay más hielo en según que tramos de la pista que en las cataratas) llegamos a la Cascada de la rampa, que asusta nada más de escuchar la fuerza del agua escondida en su interior.



Cruzamos el torrente donde se sitúa Il.lusions d'Hivern.
La parte media de la torrentera parece que tiene hielo, pero en la oscuridad y desde lejos, no nos decidimos a entrar hacia en interior viendo el agua que cae por la parte baja.



Cruzando el torrente helado.


Unos metros más adelante encontramos la siguiente cascada, Somnis d'Hivern . Luis saca un piolet de la mochila para tantear el hielo. Parece bastante bueno y, lo más importante, no se escucha agua.


Tras un rato deliberando, llegamos a la conclusión de que es quizás la última oportunidad de la temporada de hacer hielo (al menos por estos lares sin otra ola de frío polar a la vista) y decidimos darle un rato a ver qué tal.


Son las 3:30 a.m. cuando meto el primer tornillo de hielo. El grosor que me ofrece es bueno: 16 cm. y la calidad me parece bastante buena dadas las circunstancias. 














Rápidamente me encaramo a la primera dificultad de la cascada.



Posando en mi primera escalada en hielo nocturna.



Hemos llevado dos cuerdas, así que asciendo hasta que la más corta casi hace tope. No he llegado al final del largo por escasos tres o cuatro metros. No tengo nada a mano para montar una reunión así que improviso con lo que tengo. Aseguro a mi segundo y le insto a seguirme. Luis no tarda en aparecer por encima del primer resalte y llega a mi posición con ganas de seguir adelante. 
R1: Montada con los dos piolets en la nieve.



El segundo resalte, algo más vertical se muestra con bastante cantidad de hielo y sin agua corriendo por detrás. El hielo está ideal para pinchar y sigue ofreciendo un buen grosor para proteger los pasos más difíciles. Dado que vamos un poco pillados de horario, Luis me cede el honor de abrir la cascada y deja su momento de hacer de primero para otra ocasión.
Protegiendo el primer paso y comprobando el estado del hielo.


Allá que vamos.


Sigo la línea más evidente subiendo en diagonal hasta mitad de cascada para cambiar de orientación unos metros más arriba.


Los últimos metros. Se intuye una salida en mixto, que finalmente soluciono sin demasiada dificultad hincando el piolet en la hierba (que también sirve).



Así se ve a Luis desde la parte alta de la cascada antes de desaparecer por encima del resalte en mixto.



Alcanzo la torrentera y aseguro para que mi segundo pueda escalar.
Luis, es tu turno; la R2 está montada.



En pocos minutos lo tengo a tiro de cámara.


Enseguida se enfrentará al paso de mixto.




Que soluciona sin problemas.



Hay que zigzaguear por el hielo sorteando las rocas.



Clavarse en la hierba.



Hasta llegar a la zona tumbada de la torrentera.



Decidimos seguir en ensamble los metros que hay hasta el tercer resalte. Vamos pilladísimos de tiempo y para más inri, se liarán las cuerdas de mala manera... 
Hemos decidido salir por arriba y así lo intentaremos hacer, pero al llegar al tercer resalte...



En la entrada del tercer resalte la cosa se pone seria. El hielo es fino no, finísimo y muy duro, nada que ver con lo pinchado hasta ahora. Me tiro un rato (mientras Luis se pelea con las cuerdas) estudiando a fondo la cascada. Observo que la parte izquierda me ofrece unos huecos a modo de estribo que puedo gestionar si éstos aguantan mi peso. Son tres huecos donde me cabe la punta de la bota y únicamente hay que salir rápido hacia arriba.
UN-DOS-TRES.
Estoy de nuevo en zona algo más tumbada y el hielo, a diferencia de estos metros verticales, vuelve a ser de buena calidad, así que me puedo permitir el lujo de relajarme un poco sabiendo terminadas las dificultades.
Panorámica de la parte baja y media del tercer resalte (salgo dos veces!!!)


Desde este punto hasta arriba me esperan unos cuantos metros tumbados que tendré que subir con la cuerda tirando a medida que Luis va deshaciendo el lío de nudos que se ha formado.
Detalle del fino hielo, menos mal que era el mejor de toda la escalada de hoy.



Esperando la señal de Luis para seguir escalando.



Poco a poco asciendo por la cascada y me planto en la parte alta.



Improviso una reunión con elementos naturales y, por fin, le doy paso a Luis.
Según me cuenta, uno de los escalones que yo usé para subir ha cedido con su peso y se ha tenido que buscar la salida por otro lado.



Tardo bastante en verle a aparecer aunque me guío por el sonido sordo y hueco de la cascada para saber más o menos por dónde va.



Gestionando los últimos metros de la escalada.



Una vez reunidos en la R3, decidimos recoger las cuerdas y ascender el resto de metros que quedan de la torrentera por nuestros propios medios.
Se nos ha echado el horario encima y tenemos prisa por salir cuanto antes.



Últimas dificultades de la torrentera.

Una vez en la parte alta, topamos de cara con un paredón de roca que hay que flanquear por la izquierda en busca de la Columna del Verdet, que ha perdido grosor desde la última visita y deja correr el agua por su interior.



Nos despedimos del hielo y nos lanzamos sin crampones por el sendero que desciende hacia el aparcamiento del mirador de Gresolet.
Pasada la torrentera de la Cascada del Curset, hay un senderillo que desciende directamente hacia la pista y nos evitará pasar por el refugio. 
Las primeras luces del alba nos empiezan a iluminar la ruta.



Parece que el sol y nosotros vamos a encontrarnos pronto.



Llegamos al aparcamiento y nos ponemos a recoger el material.



El sol, puntual a su cita, llega para iluminar y calentar aún más el día.
Un nuevo día que vendrá cargado de nuevas aventuras y trepidantes historias que deben ser contadas en otra ocasión; ya que se está haciendo tarde, estamos cansados, sin dormir, queremos regresar a casa para descansar, ver a la familia y dejar atrás las sensaciones de esta noche...



... que a parte de recordarse por ser la espectadora de la locura de escalar de noche una cascada de hielo, también será recordada como la noche de los cristales rotos...


... por lo que nos sucede al llegar abajo. Luis me comunica que no encuentra las llaves del coche, que las ha perdido. ¡A saber dónde!, aunque suponemos que cerca de la Columna del Verdet donde recogimos parte del material. La solución la tenemos clara, hay que acceder al interior del coche para poder coger su teléfono y llamar a asistencia para que nos saque de allí. El problema es que hay que romper un cristal y me toca el "honor" de hacerlo con un golpe seco de piolet. Al final todo se solucionó y las llaves las recuperamos al día siguiente.
Toda un a aventura.

7 comentaris:

Luis Dorado ha dit...

Un día,o mejor dicho una noche para recordar durante mucho tiempo....wow!!!

CUARTE ha dit...

Muy bueno! Horario alpino a tope. Y le da un toque a la actividad bastante interesante.

A qué viene lo de los cristales rotos?

Nuevo ha dit...

Otros que apuran la temporada y los horarios, se nota que hay muchas ganas.
Bonita actividad aunque las condiciones ya fueran muy justitas, y con el aliciente del ambiente nocturno. Una de las que no se olvidan, felicitats

MARC ha dit...

Josu, son cosas de Luis

Mireia Irazola ha dit...

Impresionante!! Felicidades! K artistas!! Qué os paso con los cristales rotos?

MARC ha dit...

Mireia, os lo contaré cando vengáis a casa.

ELSA ha dit...

Valientes c..ñ.!!!!! Ese es mi hermano pequeño!!!!!