24 d’agost de 2015

IBÓN DE PLAN O BASA DE LA MORA

La tarde pinta con buen tiempo, así que decidimos aprovecharla con una salida por la zona de Cotiella.


Nos desplazamos desde Tella hasta Saravillo en el valle de Chistau. Desde la parte alta del pueblo parte una pista forestal de 14 km que nos acerca al refugio de Labasar. Es de pago pese a no disponer de barrera.


Dispensador de tickets dispuesto a tragarse el peaje.
No sabe mal si te crees que realmente la recaudación va íntegra a reformar el estado de la pista.


El ticket debe estar visible siempre.


Las indicaciones son buenas en todo el recorrido aunque hay que estar atentos, ya que hay varias bifurcaciones.


Peña Artiés, visible desde la pista, enclavada en la parte media del valle de Chistau.


La primera parte de la pista es bastante "buena" para todo tipo de vehículo.


La segunda parte (más o menos la mitad) ya ofrece más dificultades. Se puede hacer, pero con cuidado en bastantes zonas.


Punta Suelza domina el valle. A su izquierda, la Punta Fuesa.


Transitada la pista llegados al aparcamiento donde comenzaremos a caminar.
Estamos a 1930 metros, junto al refugio de Labasar.


¡¡Qué bonitas campas para echarse un rato a descansar!!


El refugio tiene capacidad para 8 personas en la zona habitable. Detrás tiene una zona para el ganado.


Hace fresco y los peques solicitan abrigo.


Por detrás del refugio se inicia un sendero, al principio en descenso, hacia el ibón de Plan o Basa de la Mora.


A paso adulto se tarda menos de 30 minutos en llegar, pero para los peques será una ruta un tanto más larga. De todos modos el enclave vale la pena recorrerlo sin prisas.


En descenso por el GR15.


A la izquierda de la imagen, muy afilada, la Peña de las Once.
Picollosa y Ribereta más centradas en la imagen, al otro lado de la Colladeta del Ibón..


Agradable paseo por el bosque de pino negro.


Al poco de comenzar encontramos una cuerda para evitar que el ganado se escape.


Qué ganas tiene este niño de agarrarse a las rocas...


... y de trepar a los árboles.


Es hora de vadear la torrentera.


En el terreno de las raíces, nos sacan ventaja.


Éstas afloran del suelo.


Trepando en un murete.


Foto familiar en el bosque.


A mitad de camino atravesamos una zona kárstica que nos sirve para explicarles a los pequeños los caprichos del agua en este terreno.


Hay que tener cuidado con lo que puede tragarse la roca.


Entre los dos han conseguido recuperar la bota de Iván.


Seguimos avanzando con Ribereta y Picollosa enfrente.


Se suceden los claros en el bosque.
Parece que no se llega nunca.


Finalmente encontramos una enorme campa, la mayor de todas...


...que sin variar la dirección nos acerca...


... al Ibón de Plan o Basa de la Mora, llamada así por la leyenda que asegura que quien lave su cara con el primer rayo de luz del día de San Juan en las aguas del ibón, si es de alma pura, podrá ver danzar sobre las aguas a una belleza mora envuelta por serpientes.
El enclave es magnífico y tuvimos la suerte de tener la basa para nosotros solos durante un buen rato, ya que no vimos a nadie al llegar y hasta que estábamos a mitad de camino de regreso tampoco nos cruzamos con nadie.



Con los troncos más fotografiados de Pirineo, o casi.


Tirar piedras al agua, ¿para cuando será olímpico?


Los troncos se fosilizan en el agua.


¡¡Menuda salpicadura!!


Más fósiles entre los troncos.


Ahora los dos a la vez. 


Troncos y reflejos.


Corteza.


Agua cristalina y calmada la de la basa.


Poco a poco va cayendo la tarde y se nota la temperatura que va descendiendo.


Un poco de fuel para la vuelta.


Con dos mochilas.


Con dos mochilas (II).
CXomo nos dijo un montañero con quien nos cruzamos de regresoa l coche:
ESTO ES PORTEAR Y LO DEMÁS SON TONTERÍAS.


Vadeando el río al regresar.


En medio del canchal.


La vuelta ha sido más rápida que la ida, pero nos interesaba agilizar el paso ya que prefería estar fuera de la pista si nos caía la noche encima.


Han sido dos horas de ruta pausada y con mucho rato de relax en uno de los enclaves más bellos de todo el Pirineo.


De vuelta a la pista, Iván nos ha sorprendido cuando nos ha hecho parar el coche al decir:
- ¡Qué bosque más bonito!.
He detenido la marcha y hemos contemplado durante un rato los árboles que nos rodeaban.


El bosque de Iván.


Ortofoto de Saravillo.


Croquis de la ruta, tanto el trayecto en coche como la ruta a pie.


De vuelta al camping, hemos tenido tiempo para celebrar el primer cumplemés de Isaac.
Felicitades chiquitín!!!


Eso sí, la cena la hemos preparado a la luz del farolillo.


Todos hemos caído rendidos tras el ajetreado día con dos rutas a nuestras espaldas.
Mañana será día de relax y planificación.
¿Cual será el próximo objetivo?
No cambiéis de canal