19 de febrer de 2016

CASCADA GERDERA AL PEDRAFORCA

Es jueves por la noche.
Tras un día duro y largo en el trabajo llego a casa y tengo una propuesta tentadora en el móvil: Álvaro tiene libre mañana por la mañana y nos proponemos subir al Pedraforca a picar un poco de hielo. Parece que la semana ha sido más fría esta vez y hay posibilidades de encontrar buenas condiciones.


A las 7 a.m. nos encontramos en Monistrol y para Saldes salimos disparados.



Llegamos ya entrada la mañana y nos encontramos -3ºC en Gresolet. 


La pista está libre de nieve y la barrera está abierta hasta el refugio donde definitivamente cierran la última barrera.


Nos equipamos rápidamente y atravesamos la barrera en busca de una cascada en condiciones escalables.


Hielo, haberlo haylo.


Cada vez más... pero del que no sirve más que para resbalar y romperse la cadera.


Las cascadas de la pista presentan irregulares condiciones.
Unas nada de nada.


Otras poco.


Otras bueno...


Seguimos adelante a pleno sol por la pista.
¡Joé qué calor!


La cosa se va animando.
Cuanto más tumbadas mejores condiciones.


Pero sin poder tirar cohetes.


Otras directamente no existen.


Decidimos probar suerte un poco más adelante en la última de las cascadas.


El torrent de la Gerdera es la que mejores condiciones nos ofrece, sin llegar a estar como nos indica la guía que traemos.


Al menos ofrece continuidad, que ya es mucho.


La temperatura se mantiene bajo cero y se hiela el agua que se me ha derramado hace unos instantes.
Es hora de ponerse en marcha.


Calzados los pinchos, nos acercamos al primero de los resaltes.
para ello hay que empezar a pinchar hielo.


Álvaro me sigue de cerca.


Posado con la cascada Gerdera.


Alcanzando la R0.


Un vistazo al primer resalte.


La parte izquierda está impracticable.


Pero la parte de la derecha se deja proteger bien.


Álvaro comienza su escalada.


Se da prisa ya que ha llegado otra cordada que también se mete en la cascada un poco más por el centro, hasta que se dan cuenta de que es mejor ir por donde vamos nosotros y esperarán su turno en el resto de largos.


¡Reunión!
Desmonto el tinglado y me lanzo.
Primero brazos.


Luego pies.


Le doy al primer largo y enseguida me planto en la base de la segunda dificultad del día.


¡Me toca!


Hasta luego compañero.
Me toca darle al siguiente resalte, para mí el más bonito de los tres.


Dándole de primero.


Monto la R2 en la base de la tercera cascada y aseguro a mi segundo.


La tercera parte es más tumbada y corta.


A estas horas el chorreo de agua es ya constante.


Los márgenes ofrecen una bella y efímera imagen.


Hemos tenido el privilegio de ver pasar a un conocido escalador de la zona. Joan, el Miner, ha abierto gran parte de las vías de la zona. No va atado, no lleva botas; sólo  piolets y crampones sobre sus bambas.


R3 en un árbol. 
La cascada llega a su fin.


La inclinación decrece y el torrente sigue hacia arriba, aunque helado, sin interés.


La falta de hielo permite ganchear muy bien.


Nuestros "perseguidores" siguen hacia arriba en busca del camino que lleva a Set Fonts.


Nosotros decidimos a rapelar la vía.


Pies planos contra la pared.


Tensamos cuerda.


Y para abajo.


Hemos tenido unos pequeños retrasos por culpa de nudos que no corren, cuerdas que se rizan y estando heladas no corren bien, árboles que no sueltan las cuerdas tras haber rapelado... y eso nos ha hecho perder mucho tiempo en la bajada; por lo que se nos acaba echando la tarde encima. Nos despedimos del Pedraforca esperando poder regresar en breve a darle al hielo.


Fins aviat, Pedraforca!