6 de febrer de 2016

GEL AL BARRANC DE MALAVESINA: BRONCO II/3+

Son las 6 a.m. cuando salgo de nuestro alojamiento en Barruera. 
En un rato he quedado con Jose, Álvaro y Pablo en Caldes para subir hasta la presa de Cavallers.
Es noche cerrada cuando llegamos al parking y allí mismo vamos organizándonos para salir disparados en busca de hielo.


Nos juntamos con algún montañero más que sube hacia la zona del embalse.


Panorámica de la zona con el coloso Comaloforno que duerme sus últimos minutos antes de que el sol le despierte.


Rodeamos el embalse mientras la luz va llegando al cielo.



Comenzamos a ver lo mal que está el hielo este año.


Y la poca agua que contiene el embalse.


Seguimos caminando hacia la zona de Riumalo. Nosotros seguiremos la flecha azul hacia el Barranc de Malavesina mientras nuestros compañeros subirán hacia el refugio, en dirección contraria.


Una foto de la sección de alpinismo del club.


Vamos para arriba en busca del preciado hielo.


La nieve empieza a hacer acto de presencia.


La primera dificultad la encontramos en forma de torrentera helada.


Mi turno sobre el resbaladizo suelo.


Álvaro tanteando la zona.


Montamos un pasamanos para Pablo con ayuda de Jose.


A lo lejos nos observan desde las alturas.


Seguimos torrentera arriba encontrando cada vez más zonas heladas.


Llegando a la parte alta de la torrentera.


Un vistazo a la Punta Alta que cubre nuestras espaldas.


Finalmente llegamos a la zona de escalada del barranc de Malavesina que tiene formadas casi todas sus cascadas.


Sector Malavesina.


Pronto le llega el sol a algunas vías.


Muy peligroso escalar con estas temperaturas y al sol.


El piso está duro, así que calzamos pinchos y emprendemos camino hacia los sectores en sombra.


Buscamos una zona encajonada que nos ofrece sombras tras unos contrafuertes.


Un repecho que empieza a hacer trabajar los músculos.


Pablo que se lo mira desde abajo.


Llegando a pie de vías.


Decidimos cordadas y empezamos.


Álvaro le dará de primero en este largo de la Bronco mientras Jose le ataca a la Kalasnikoff.


Cordada amiga en Kalasnikoff.


Los dos primeros de cordada en acción.


Asegurando.


Es turno de Pablo que sale disparado hacia arriba, es hoy su bautizo en hielo.


Cuerdas y cacharros.


Jose saluda desde la R1.


Álvaro llegando a nuestra R1.


Diferencia entre una cuerda nueva y una con más trote en sus metros.


¡Me toca!


Desde arriba Álvaro me saca esta foto dándole fuerte al hielo.
¡GAS!


Por su parte, Jose sale a por el segundo largo de Kalasnikoff.


Gestionando un tramo vertical.


Entramado de cuerdas.


Reposando en la R1.


Tras un breve descanso y una barrita, dejo en la R1 a mi segundo y le doy a mi largo, que será cortito...


... y lleno de obstáculos.


Yo creía que el estilo alpino era algo menos "al pino".


He llegado a la altura de Jose y Pablo que deciden salir del hielo y buscar un corredor de salida.


Reunión.


Aseguro a Álvaro que sube como una bala.


Sobre nuestra vertical, una plancha de hielo nos espera.


Con lo corto que ha sido mi largo, decidimos que abra yo de nuevo.


Tengo que subir unos metros por nieve dura hasta llegar al hielo.


Hay que tener cuidado con quien te cruzas en el monte...


Vistas desde el corredor de Jose y Pablo.


En detalle.


Autofoto en el hielo.


Un pasito de mixto aprovechando las rocas.


Reunión.


Montada la R3, aseguro a Álvaro que ha recorrido unos metros en ensamble.


Vistas desde la R3.


En pocos minutos volvemos a estar juntos.


Saldremos por el corredor que tenemos sobre nuestras cabezas de poca inclinación.


Vamos en ensamble buscando un lugar seguro donde recoger cuerdas.


Localizamos dicho punto un poco más arriba y aprovechamos para organizar un poco cuerdas y decisiones.


Seguiremos las huellas que nos han abierto nuestros compañeros y que se dirigen a un corredorcillo que hemos localizado para regresar a la parte baja de las cascadas, pero ...


... por mucho que uno escale, si llevas un montañero dentro, éste reclama a veces su cumbre y teniendo una tan cerca...


- ¿Te animas a subir esa cima?
- Pero si no tendrá ni nombre..
- Se llama Bony de l'Orri, lo he mirado esta mañana...
-Venga, va, vamos. No nos ocupará más que 15 minutos.


Rastros de rebeco.


Dejamos las mochilas cerca de la entrada del corredor de bajada y nos encaramamos a la arista del Bony de l'Orri.


Antecima.


¡¡Cumbre!!


La cordada al completo en la cima del Bony de l'Orri.


Vistas al camino de regreso.


Los jefes del valle nos vigilan.


De cerca, la famosa arista.


Es hora de regresar por donde hemos venido.


Recogido el material nos desviamos hacia el fondo del valle.


Bajando por nieve venteada e inestable.


Nos acercamos a las cascadas que recibían sol por la mañana.


Se nota que las han trinchado un poco estos pasados fines de semana.


Por fin llegamos a la parte baja y podemos ver nuestra vía de hoy con claridad.


Croquis de nuestra catarata de hielo.


Croquis de nuestro recorrido.


De regreso, la torrentera helada es ahora un río.


Posando con el embalse de Cavallers a mi espalda.


Un vistazo a nuestro techo de hoy.


Más de cerca.


En la vertiente este del embalse se esconden muchas joyas heladas que han visto mejores inviernos.


Incluso las más escondidas tienen poco hielo.


Otras chorrean agua o directamente no existen.


Una de las pocas líneas que parece bien formada.



El mejor hielo, en el suelo.


Cuidadín con los resbalones.


Tranquilidad.


Hemos recorrido el sendero que le da la vuelta al embalse y estamos llegando a nuestro destino.


¿Dónde hemos aparcado?


Debajo de la presa localizamos el coche y emprendemos el camino al camping.


Croquis de la vía de hoy.