18 d’agost de 2016

EL SUR

Nos despertamos más temprano que nunca ya que desconocemos realmente dónde nos hemos plantado esta noche. Tenemos ganas de ponernos en marcha, así que recogemos rápidamente y salimos de allí pitando.


Dejamos atrás las vías del trenino verde y nos adentramos de nuevo en los pueblos de interior.


Murales de piedra.


Tótems de madera.


Llegamos con tiempo a nuestra primera actividad de hoy: la visita al yacimiento de Su Nuraxi, el mayor y mejor conservado de la isla. 


Aquí un dibujo de cómo era originalmente la planta de la fortaleza.


Waiting...


Repasando las normas antes de entrar


Entramos con el primer turno y el calor ya está apretando. 
La torre impresiona más desde dentro que desde fuera.


De momento un montón de piedras, no nos sorprende especialmente.
Lo que más valor le da a la visita son las explicaciones del guía.


Pero a medida que vamos adentrándonos en las ruinas va cambiando nuestra visión del asunto


Puertas bajitas y estrechas que tienen una razón estratégica



Ventanas para controlar al enemigo


Más ventanas del tamaño de un niño


Es hora de subir hacia la torre.



Desde arriba se ve parte de la población.


En lo alto.


Bajando por las escaleras interiores hacia los secretos del pasado


Look de película de arqueólogos total


Cuidado con las escaleras


En la parte central de la torre, en la zona más protegida, está su más preciado tesoro: el agua, al que rendían culto (signo de inteligencia a mi entender)


Estancias interiores


De planta alta.


Incómodos accesos


Menos mal que trepar sí sabemos


De nuevo en el exterior


Con el yacimiento completo


Posible aspecto de la torre principal originariamente


Vista aérea de las ruinas en la actualidad


Salimos de allí a media mañana y por consenso popular decidimos hacer una tirada de coche hasta la capital, Cagliari, a la que llegaremos a la hora de comer. Antes, eso sí, podemos disfrutar de las paredes de los pueblos de interior antes de llegar a la autovía principal.


Mural


Mural (II)


Mural (III)


Mural (IV)


A mediodía llegamos a la ciudad y tenemos la suerte de encontrar un aparcamiento a la sombra donde poder planificar la visita al barrio del Castelo, donde se encuentra lo más destacado que puede ofrecer la ciudad. Nos tiramos a ello de cabeza.


Panorámica de la ciudad desde Castelo.


¿Podem agafar alguna cadira blau claret?


Torre del Elefante


Buen salto


Un heladito de postre



Lo mejor de Gagliari para mi gusto


Figura


Detalle en una puerta


La catedral


Con sus leones


Nos despedimos de Cagliari saliendo por la zona de la torre de San Pancrazio


Seguimos rumbo sur atravesando las marismas


Donde anidan muchas aves, entre ellas una enorme colonia de flamencos.


Estamos llegando al extremo sur de la isla


El Cabo Malfatano debía ofrecernos un buen lugar de pernocta, pero al llegar al lugar descubrimos con estupor que está prohibido hasta respirar. Las restricciones son peores que en otras zonas de la costa. La diferencia de criterio al respecto es una de las cosas que más no ha sorprendido, ya que en una zona está prohibido TODO y 20 km más al norte está permitido TODO.


Disfrutamos del atardecer y decidimos aprovechar que Morfeo estaba entre nosotros para hacer un buen rato de curvas hasta el destino de mañana y buscar dónde dormir por la zona.