20 d’agost de 2016

THARROS E IS ARUTAS

Nos despertamos en el Capo Pecora con el motor lejano de una pequeña embarcación que surca las aguas de la zona. El primero en tocar diana es Isaac que se dedica a mirar por la ventana trasera pidiendo salir.


Con la playa de flores para él solito.


La única pega que se le puede poner al lugar es la falta de un servicio de recogida de desperdicios un poco más adecuado, ya que unos cuantos contenedores facilitarían la faena.


Dejamos atrás el Capo Pecora para seguir hacia el norte.


En este pueblo consideraron que la cantidad necesaria de guirnaldas para la fiesta era esa, ni más ni menos. Lástima no haber traído un gran angular...


Una hora de curvas hasta encontrar la primera recta.


Mural.


Un buen rato después entramos en la península de Sinis, famosa por sus peculiares playas y por las ruinas de Tharros, donde haremos nuestra siguiente parada.


El calor aprieta y los parkings están llenos, normal en esta época; pero encontramos hueco bastante cerca de nuestro destino.


Poniendo crema para el sol, que el objetivo es que no se queme nadie.


La zona de las ruinas está bastante solitaria en comparación con el aparcamiento.


Torre aragonesa.


Calzada romana


Seguimos adelante en busca de las columnas más características del yacimiento.



A lo lejos vamos dejando la torre


¿Piscina o mar?


Las columnas son réplicas, ya que las originales se encuentran en un museo de Cagliari según la guía.


Típica postal de la zona.


El calor aprieta y mucho, así que me bajo solo a buscar el coche mientras la patrulla se dedica a refrescar el gaznate.


De vez en cuando va bien un relevo de conductor.


Es hora de seguir camino hasta nuestro próximo destino.
Is Arutas es la playa más "tropical" de la isla por el tipo de arena que tiene. 
Diminutas bolitas de cuarzo que tienen muy bien protegido, ya que hay señales por toda la playa.


En detalle.


Nos alejamos de la zona principal y seguimos adelante por la pista de tierra de la playa hasta encontrar una zona menos concurrida, y la encontramos.



Una pequeña playita para nosotros solos en pleno agosto y en hora punta.



Aguas cristalinas.


En la piscina sarda.


Posando en la arena.


Nadando un poco aprovechando que la mar está en calma.


¡Cangrejo!


Cabeza de cangrejo.


Sirena en Is Arutas.


Sireno.


Un rato más tarde, nos ponemos a explorar el fondo marino.


Encontramos erizos, lapas, peces...


El paraíso.


Circo.


En esta playita particular puede disfrutar hasta el más peque de casa.


Qué difícil sacar al personal de la playa.



Nos pasamos en la zona toda la tarde hasta que decidimos recoger y buscar dónde dormir.


El aparcamiento de la playa permite la pernocta, así que no lo pensamos.


Tenemos tiempo de sobra para cenar y ver caer el sol.


Aunque esta noche nos hemos olvidado del sueño y nos dedicamos a practicar un poco de fotografía nocturna.


Con mejor o peor suerte con las imágenes, lo mejor es la compañía.


Gracias pequeña por este rato.