15 d’abril de 2017

CUEVA HONDA

Dado que la peque de casa había vistado la Sima de la Pinosa ayer, Iván también ha querido subirse al carro de las cuevas y nos ha pedido visitar una más acorde a su edad y experiencia.
Hoy iremos a la Cueva Honda.


El inicio del sendero es justo enfrente de la bajada a las Huertas, donde recientemente se han colocado postes para indicar la excursión a la Fuente Pierres y el Sendero Botánico


Iván va en cabeza.


Sendero cómodo disfrutando de la mañana.


Ojo con los árboles caídos, que no son pocos tras las nevadas de este invierno.


¿Em fas una foto?


El sendero es sencillo de seguir con las marcas amarillas.


Vistas hacia Fuente la Reina.


Cazador cazado.


Es curioso ver los trabajados carteles que los habitantes del pueblo han dispuesto para el Sendero Botánico.


Sorteando ramas y troncos.


Iván se ha encariñado de esta montaña, a la que ha bautizado como MUNTANYA DE COR y ha querido escalarla tanto a la ida como a la vuelta.


Con su papi en la cima.


Está entusiasmado con la salida y se quiere fotografiar hasta con el tomillo.


Llegamos a una zona rocosa donde residen las máximas pendientes del recorrido.


Cuesta arriba.


La MUNTANYA MITJANETA es la segunda cima que decide subir en el día de hoy.


Isaac no tiene todavía claro si dormir o seguir despierto.


Unos metros más arriba, el paso está un tanto bloqueado por los árboles caídos, pero lo solucionamos con destreza.


Existe paso alternativo por uno de los laterales.


El trayecto sigue adelante hasta la rocosa zona del Cantalar.


Allí es donde abandonamos el sendero de la Fuente Pierres para descender hacia el río.


Hay que seguir el ramal de la derecha.


Llegamos a una zona habitual de los buscadores de espárragos.


Los que encontramos los esconderemos en un lugar secreto para recogerlos a la vuelta.


¿Sabéis dónde?


Desde aquí ya se divisa la entrada de la Cueva Honda al otro lado del río.


Seguimos descendiendo hacia el río.


Magníficas pozas ideales para un bañito en verano.


Dado el caudal que existe, tenemos que buscar un paso sencillo hacia la otra vertiente.


Lo encontramos en la zona del caos rocoso siguiendo el curso del río unos metros más abajo.


Posado con las pozas.


Nos espera una sencilla ruta por buena roca antes de llegar a la cueva.
Trepando.


Destrepando.


De roca en roca por encima del cauce fluvial.


Una última escalada nos permite superar el tramo rocoso.


Sólo nos queda ascender unos metros hasta la pared.


Aquí nos equipamos y cogemos fuerzas con algo de comer.


Localizamos la entrada de la Cueva Honda cerca de un canal de riego.


Foto de chicos.


¿Entrem?


Iván abre la expedición a las profundidades.


Em seguiu?


Cierran la comitiva Isaac y mami que van a un paso más tranquilo.


Aparecen las primeras formaciones, de momento pequeñitas.


Isaac no tiene claro lo de ir agachado todo el rato e insiste en ir tocando los techos.


Le cuesta acostumbrarse al golpeteo continuo de las rocas en su casco.


Finalmente ha decidido seguirnos.


Explorando la cueva.


Necessiteu llum?


Bonitas columnas nos ofrecen un buen escenario para la foto de grupo.


Posando entre columnas.


Seguimos nuestro camino hacia las profundidades.


Desde el otro lado.


Formaciones en el suelo y en el techo.


Así se ve la cueva sin el flash de la cámara. Únicamente las linternas iluminan las estancias.


Gotas en el techo.


Seguimos adelante mientras Isaac y Carmina se van retirando hacia la entrada, ya que el peque ha dado por terminada su actividad mañanera. Se ha dormido en el interior de la cueva.


Cuidado con los golpes en la cabeza.


Aprendiendo qué pisar y qué no.


Las formaciones siguen creciendo poco a poco.


Casi estamos llegando al final, pero todavía encontraremos una bonita sala con múltiples formaciones.


Iván sentado.


Papi estirado.


En la última sala, una columna con la parte alta decapitada parece esperar que el techo se descuelgue para mantenernos a salvo aguantando su peso.


Tras esta última exploración decidimos salir de la cueva.


¿Por dónde es la salida?
Desde aquí no alcanzamos a ver la luz al inicio de la cueva.


Unas decenas de metros atrás ya vemos la luz del sol.


Allí nos esperan Isaac y mami.


Saliendo de las profundidades.


Una última foto de grupo antes de regresar por donde hemos venido.


No sin antes detenernos a recoger espárragos...


... y llevarnos a casa un buen puñado de ellos.


A mitad de camino, Iván insiste en ascender de nuevo su MUNTANYA DE COR y lo hace con mami.


Ya vemos el pueblo desde el sendero.
Nos queda poco para llegar a casa y degustar la deliciosa comida que seguro nos espera.